domingo, 30 de junio de 2013

PARALELISMO Y CARACTERISTICAS DE LA POESIA HEBREA


DICCIONARIO BIBLICO J.A.GALVA
Editorial Perspectiva Cristiana ® 2013.
Ninguna parte de este diccionario puede reproducido total o parcialmente sin permiso de los editores exceptuando citas breves.

POESÍA HEBREA
La poesía hebrea posee una estructura lingüística definida y fácilmente identificable. Diferente del español y otros idiomas el énfasis en la expresión poética hebrea se halla en la repetición y en el énfasis de los conceptos expresados. En español e incluso en inglés el arreglo sonoro de las ideas muchas veces sobrepuja por encima incluso del mensaje. […] En general, se suelen distinguir tres formas de paralelismo: el sinónimo, el antitético, y el sintético.

(A)   El paralelismo sinónimo consiste en expresar dos veces la misma idea, con palabras distintas, como en el Salmo 15:1:

“Señor, ¿quién puede residir en tu santuario?,
¿Quién puede habitar en tu santo monte?”

O bien:

Sal. :148:1.
“¡Alaben a Señor desde el cielo!
¡Alaben al Señor desde lo alto!”

Sal. 150:3
“¡Alábenlo con toques de trompeta!
¡Alábenlo con arpa y salterio!”                         

(B)   El paralelismo antitético se establece por la oposición o el contraste de dos ideas o de dos imágenes poéticas; por ejemplo,

el Salmo “los que el Señor bendice heredarán la tierra, pero los que él maldice serán destruidos”.

En esta forma el paralelismo, los contrastes son a veces bien marcados (como en el ejemplo precedente); otras veces, el segundo hemistiquio,  (o línea de pensamiento), no expresa exactamente  la idea contraria, sino que invierte con cierta libertad la idea propuesta. En tales casos la antítesis expresa una posibilidad de oposición entre luchas otras, dando así lugar a innumerables posibilidades de variación, como en Proverbios 14:15.

“El imprudente cree todo lo que le dicen; el prudente se fija por donde anda”. […].

(C)   El llamado paralelismo sintético abarca una extensa gama de relaciones entre el primer hemistiquio, (o línea de pensamiento), y el segundo. El segundo miembro, no repite, aunque sea modulando, lo expresado en el primero, ni tampoco dice lo contrario, lo característico s que continua la idea enunciada, las más de las veces con una gradación que da lugar a una idea nueva. Así el segundo miembro completa, explica o termina de expresar el pensamiento enunciado en el primero, avanzando en la misma dirección; obviamente esta prolongación puede hacerse en varias direcciones posibles. Por ejemplo: “Oh Dios, tú eres santo en tus acciones; ¿Qué Dios hay tan grande como tú?” Sal. 77:13.

“El Señor es mi pastor; nada me falta”  Sal. 2:3-1.
“Tenía hambre y sed, ¡estaban a punto de morir![1]” Sal. 107:5 Págs. 44 y 46.

Para más información sobre este tema consúltese: (Descubre la Biblia. Manual de ciencias bíblicas. Tomo I. Sociedades Bíblicas Unidas. 1998).







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